Biografía del artista

 

Anton Bakker es un artista contemporáneo especializado en escultura y sus posibilidades digitales. Ha sido influenciado por las personas y experiencias de su vida en los Países Bajos, Francia y los Estados Unidos, donde se ha basado su práctica artística durante más de 30 años.

Mientras crecía en los Países Bajos, Bakker conoció al matemático y artista Dr. Jacobus “Koos” Verhoeff por sugerencia de la compañera de clase de su hermana. Lo que comenzó como una simple introducción sobre un interés compartido en la tecnología informática se convirtió en una colaboración artística de 40 años. Koos era un conocido profesional y asesor informal en asuntos matemáticos del famoso MC Escher. Como expresión de su gratitud, Escher le regaló a Koos una de sus impresiones. Fue a través de Koos que Bakker se vio influenciado por el enfoque sin precedentes de la perspectiva de Escher.

A medida que se desarrolló su relación, Koos y Bakker comenzaron a explorar métodos basados ​​en computadora para encontrar caminos fascinantes y hermosos dentro de estructuras de celosía cúbica y poliedros. Las celosías cúbicas forman la base de las formas moleculares más estables de muchos elementos.

En la década de 1980, Bakker se mudó a los Estados Unidos, donde él y Koos tuvieron su primera exposición conjunta de esculturas en Albany, Nueva York. Posteriormente, Bakker aprovechó su creciente conocimiento de la informática para seguir una carrera en tecnología, consiguiendo un puesto que requirió mudarse a París durante gran parte de la década de 1990. Mientras estaba en París, Bakker reanudó sus sesiones de trabajo cara a cara con Koos. Juntos, crearon múltiples esculturas derivadas de celosías que se exhibieron en toda Europa.

Mientras tanto, Bakker estaba a la vanguardia de un nuevo campo tecnológico, trabajando con innovadores en Bélgica para explorar las posibilidades de la impresión 3D. A su regreso a los Estados Unidos en 1997, comenzó un negocio centrado en el análisis de datos mientras mantenía su práctica artística. Sus soluciones para problemas prácticos de diseño y construcción abrieron nuevas posibilidades para conectar puntos de celosía con trayectorias curvas y polilíneas. Al aplicar estas técnicas a pequeña y gran escala en acero, bronce y realidad virtual, Bakker ha creado esculturas únicas que han sido coleccionadas de forma privada y pública en los Estados Unidos y Europa.

Bakker vendió su negocio de tecnología en 2018, poco después de la muerte de Koos, para dedicarse al arte a tiempo completo. Hoy, utiliza la tecnología para componer caminos con el fin de encontrar aquellos con una belleza única que se transforma a medida que los espectadores cambian sus puntos de vista. Con la ayuda de una interfaz de computadora, Bakker busca vastas extensiones de celosía para identificar puntos que generan caminos intrigantes en una búsqueda para desafiar los límites de la percepción y la perspectiva.

 

 

Declaración del artista

 

Como escultor que crea formas digitales y físicas, me esfuerzo por llevar al espectador a un viaje de descubrimiento de la verdad pidiéndole que se involucre con varias perspectivas. Utilizando tecnología personalizada, creo caminos conectando puntos en el espacio. Las trayectorias curvas y polilíneas que compongo no son arbitrarias, sino que son patrones derivados de los arquetipos de la naturaleza. La atracción humana por la simetría se extiende profundamente a los reinos inconscientes de nuestra mente.

Los patrones naturales y las simetrías también juegan un papel clave en la tecnología actual. Durante 40 años, he usado la tecnología tanto en mis exploraciones artísticas con mi mentor, Koos, como en mi negocio para analizar patrones. Ahora uso la tecnología únicamente para descubrir la belleza que se esconde en el minúsculo pero vasto mundo de las redes atómicas.

Una forma en la que exploro las perspectivas es construyendo objetos a escalas muy diferentes y en múltiples dimensiones. La relación del espectador con mi trabajo cambia ya sea que camine alrededor de una escultura en una casa, como parte de una instalación al aire libre o en un paisaje virtual. Mis esculturas revelan simetrías dinámicas que piden a los espectadores que reflexionen sobre la belleza y la multiplicidad de perspectivas inherentes a todas las cosas.

 

 

La evolución de una escultura de Anton Bakker

 

El ámbito artístico de Anton Bakker es el espacio tridimensional, puntuado por puntos de luz en una "celosía cúbica". Para visualizar esto, piense en cubos todos exactamente del mismo tamaño, apilados ordenadamente en todas las direcciones, haciendo coincidir los bordes, caras y esquinas, para llenar el espacio. Luego ilumina las esquinas y quita todas menos estas luces. Esta es la celosía cúbica. El artista decide un camino de segmentos de línea (llamado el “generador”) que conectan algunos de estos puntos, construyendo ciertas simetrías como la repetición, la reflexión y la inversión.

Las instrucciones para marcar el generador están codificadas en un lenguaje especial que especifica cómo viajar de un punto a otro, como en "geometría de tortuga". (Piense en un robot que se mueve en el espacio, al que se le indica cómo viajar para conectar ciertos puntos). La información codificada se introduce en el programa de computadora de Bakker, y el programa puede buscar y encontrar miles de formas de repetir y conectar copias del generador a Forme bucles simples que no se crucen y muestre imágenes de ellos. El artista especifica qué tan lejos pueden aventurarse estos caminos conectados desde el punto inicial antes de que deban seguir una ruta de regreso.

El artista puede pedir al programa que filtre los resultados, eligiendo o descartando aquellos bucles que estén anudados, por ejemplo. Luego elige algunas que podrían tener potencial estético y da vida a estas "figuras de palitos" o "formas de estructura de alambre" recubriéndolas. Se pueden recubrir de manera uniforme, haciendo que todas las secciones transversales sean exactamente iguales: todos los círculos, triángulos o cuadrados. Pero al suavizar las esquinas afiladas de las figuras de palitos y al variar el grosor y el ancho del revestimiento, las figuras se transforman en corrientes sinuosas y fluidas. El artista puede ver los resultados en su pantalla, girando la figura virtual en todos los ángulos para ver sus simetrías y las ilusiones bidimensionales que crea. En la etapa final, decide el tamaño y el medio en el que se fabricará como escultura tangible.